Desde casa: Irema

irema desde casa

Sin duda alguna, en mayor o menor medida tod@s estamos aprendiendo a valorar lo que tenemos, a reflexionar sobre lo que queremos o deberíamos mejorar en nuestras vidas y a mirar nuestro entorno de otra manera. También estamos aprendiendo a distinguir lo importante de lo irrelevante en nuestras vidas. Y estamos aprendiendo a ser responsables, que lo que uno hace a nivel individual, tiene unos efectos positivos o bien negativos en nuestra comunidad.

Verónica Larrain es la fundadora de Irema, una marca de moda ética y sostenible, que fabrica sus prendas atemporales y hechas para durar, en talleres de Barcelona. Actualmente su fundadora vive junto a su familia en Suiza, desde donde diseña sus productos y dirije su empresa.

¿Cómo está siendo tu día a día desde el confinamiento?

Pues lo llevo mejor de lo que pensaba. El 25 de enero tuve un accidente en la montaña en el que me destrocé la rodilla. Tuve que estar un mes y medio confinada en mi casa con el movimiento muy limitado. Vivo en una casa con jardín, aún así, tuve momentos de mucha claustrofobia. Cuando empecé a caminar sin muletas y salir fuera, fue justo una semana antes del confinamiento. A partir de ese momento, mis dos hijos empezaron a hacer homeschooling online y mi marido teletrabajo. A los pocos días, me di cuenta de que llevaba ventaja sobre ellos y sobre los que me rodeaban. Había tenido tiempo para acostumbrarme a vivir en casa las 24 horas y a sacarle provecho al máximo posible. También cambió mi percepción de la realidad. Durante mi convalecencia, mi jardín era como un consuelo que aliviaba mi claustrofobia y me ayudaba a resignarme. Ahora, con el confinamiento, ha adquirido más valor porque soy consciente de que tener un jardín es un lujo que muy pocos tienen. Ya no es el premio de consuelo, sino la lotería misma. Con los días más cálidos, salir al jardín y ver cómo la primavera le empieza a dar vida, es una gozada.

¿Qué has aprendido? ¿Qué le diríais a tu yo de hace 10 años?

Como decía más arriba, mi percepción de la realidad ha cambiado. Una misma situación que podía ser lastimosa (como mi accidente ) o indiferente (como mi jardín) se convierten en valiosas. De esto he aprendido algo muy valioso sobre mi manera de entender el momento que estamos viviendo y mi vida en general. 

Cuando Krishnamurti, el gran filósofo y maestro espiritual de la india, dijo en una de sus últimas conferencias cuál era su secreto para estar siempre tan tranquilo, él dijo, ” no me importa lo que pase”. Pues esto mismo le diría a mi yo de hace 10 años “aprende a vivir para que no te importe lo que te pueda suceder”. Esto se traduce en aprender a vivir el momento presente sin resistencia, sin calificar los hechos de buenos o malos sino dejar que las cosas simplemente sean.

vestido-tencel-azul-irema-slow-fashion
Vestido de tencel azul

¿Qué está siendo lo más duro y qué está siendo lo mejor del confinamiento?

Lo más duro es la convivencia en casa que se ha convertido en una sobrecarga para mí, seguido de la incertidumbre que me produce el parón económico que está afectando a las pequeñas empresas como la mía, y que pone en grave riesgo la economía de muchísimas familias. Otro aspecto que se me hace muy duro es la invisibilización de todas las muertes que va dejando el COVID. Mientras más son, más invisibles. Se convierten en un número, en un efecto colateral en el que se pierde la identidad de cada persona fallecida.

Lo mejor del confinamiento, el descenso de la contaminación del aire, la reducción de la emisión de gases de efecto invernadero, aunque es una lástima que sea a causa del COVID y no de nuestras acciones. También la convivencia en casa, aunque ha sido dura porque hemos tenido que plantear nuevas reglas tanto para mantener el orden como para respetar los tiempos y espacios de cada uno, ha tenido momentos entrañables. Especialmente cuando no queda más remedio que ser creativos para entretenernos y tener una rutina variada que haga soportable el confinamiento.  

¿Qué cambios en la sociedad te gustaría que ocurrieran cuando se termine este virus?

Sin duda alguna, en mayor o menor medida tod@s estamos aprendiendo a valorar lo que tenemos, a reflexionar sobre lo que queremos o deberíamos mejorar en nuestras vidas y a mirar nuestro entorno de otra manera. También estamos aprendiendo a distinguir lo importante  de lo irrelevante en nuestras vidas. Y estamos aprendiendo a ser responsables, que lo que uno hace a nivel individual, tiene unos efectos positivos o bien negativos en nuestra comunidad. Yo pienso que estos aprendizajes son un regalo para la vida que perdurarán, aún cuando hayamos superado esta pandemia e intentemos retomar nuestras vidas haciendo la vista gorda o olvidándonos de todo lo ocurrido. Esto es lo que yo llamaría como unos “efectos colaterales” positivos, porque quedarán grabados en nuestro ADN activándose en algún otro momento inesperado. Estoy segura de ello.

poncho-rojo-algodon-organico
Poncho de algodón orgánico

Cualquier cosa que te gustaría compartir:

Da mucho para pensar y reflexionar el hecho de que en una sociedad donde el individualismo y el éxito son considerados como grandes virtudes que debemos desarrollar para llegar a ser “alguien” en esta vida, llega un virus muy pequeñito, microscópico y nos convierte en vulnerables a todos, sin distinguir nivel socioeconómico, género o raza. Por ejemplo, la importancia de reconocer que somos seres vulnerables, que necesitamos a otros, y que una de las pocas salidas está en ayudarnos, en pasar del individualismo al colectivismo solidario. Ahora mismo, la solidaridad se ha convertido en nuestra mejor aliada, no?

Descubre su historia y sus prendas éticas y ecológicas

Dejar una Respuesta


CAPTCHA Image

Suscríbete a la newsletter