Qué pequeño se queda un mes y qué grande al mismo tiempo. Vuelve Julio sin Plástico, la campaña internacional que nos invita a vivir sin plástico durante un mes. Suena pequeño e insuficiente pero, si lo piensas, es bastante grande.
¿Vale la pena unirse a Julio sin Plástico?
Ríos, montañas, playas paradisíacas, espacios protegidos, lugares apenas visitados por humanos… De repente, fijas tu mirada y aparece. A veces es un plástico grande, las más, un plástico micro, llegando incluso a confundirse con el paisaje. Y lo peor viene después, cuando lo recoges y ves que no está solo, y sigues recogiendo cada vez con la certeza más clara de que te irás sin haber terminado. Y luego llegas a casa y lees sobre nanoplásticos y sobre cómo hay plástico ya hasta en la Antártida…
¿Cómo no sentir impotencia y desaliento?
Desde que soy consciente del impacto de la contaminación por plásticos, cuanto más veo, cuanto más sé, más grande y difícil de solucionar me parece el problema. Por eso, campañas como Julio sin Plástico me parecen tan necesarias como insuficientes, igual que recoger los plásticos que nos vamos encontrando abandonados en la naturaleza.
Al fin y al cabo, ¿de qué sirve hacer algo que es insuficiente?
Unirte a Julio sin plástico es hacer algo
Cuando vuelvo a leer la historia de Julio sin Plástico, un movimiento que nació en Australia en el año 2011, y la entrevista a Rebecca Prince-Ruiz, la fundadora Plastic Free July, empiezo a entender algunas cosas.
En primer lugar algo tan obvio como que hacer algo es mejor que no hacer nada y, en segundo lugar y sobre todo, lo poderoso de empezar (el año pasado escribí este post de instagram sobre el tema para la campaña Julio sin Plástico).
Cualquier gran acción necesita de un primer paso y de un segundo, tercero, cuarto y quinto. Así que da igual que ahora sea insuficiente, la campaña Julio sin Plástico sirve para llegar a un momento en que ni sea necesaria.
Año tras años, somos altavoces de un movimiento que esperamos que algún día sea obsoleto y redundante. El vídeo que acabas de ver es de la campaña de Julio sin Plástico que co organizamos junto a un grupo de blogueras y blogueros y que nos sigue pareciendo vigente y también la mar de bonito 🙂
Algunas cifras sobre Julio sin plástico 2021
En el año 2021, 140 millones de personas participaron en la campaña Julio sin Plástico. Plastic Free Foundation estima que evitaron 201 millones de artículos de plástico de uso cotidiano y 2.1 millones de toneladas de residuos.. Aquí puedes leer toda la memoria anual.
¿Y si dejamos de tratar el plástico como un residuo?
Eso es lo que se proponen algunas marcas: dar una nueva mirada al plástico que ya ha sido producido -y desechado- y convertirlo en nuevos productos.
Estos son algunos ejemplos:
BOLSOS Y MOCHILAS HECHOS CON VELAS, LONAS DE CAMIÓN Y CINTURONES DE SEGURIDAD
Modesto es una marca de bolsos, mochilas y complementos realizados con materiales reutilizados que, de otro modo, acabarían en la basura. Se confeccionan artesanalmente en Valencia en un taller que ayuda a la integración laboral de mujeres con dificultades.
Joyas elaboradas con retales industriales de plástico
Las joyas de R más R se realizan artesanalmente en Segovia con plástico procedente de fábricas locales, que no consiguen aprovechar los retales de tamaño pequeño.
Ropa deportiva elaborada con plástico reciclado
Act and Be diseña prendas deportivas elaboradas a partir de botellas de plástico recicladas. La materia prima y la confección se realizan de forma ética y local en Almería.
El futuro del plástico
Soñamos con un futuro circular, sin residuos, con productos diseñados para durar y poder ser reconvertidos en otros productos, sin llegar a convertirse nunca en residuos. Miles de generaciones han vivido sin generar residuos plásticos y nosotros también podemos conseguirlo.
Pero tenemos que ponernos en acción. Anínamte a hacer lo que te sea posible, por muy pequeño que te parezca, y a seguir mejorando y aportando de la forma en que quieras y puedas.
[…] campaña de julio sin plástico nació hace más de 10 años en Australia. Su objetivo es promover la reducción del uso de […]